“El dinero pasa de los impacientes a los pacientes”
Warren Buffett
“El dinero pasa de los impacientes a los pacientes”
Warren Buffett

Si inviertes por dividendos, probablemente te hayas hecho esta pregunta alguna vez.
Compras una empresa que ofrece una rentabilidad por dividendo del 5%, pero unos años después consultas una página financiera y descubres que ahora su rentabilidad es únicamente del 3%.
En ese momento es normal pensar:
¿Voy a empezar a cobrar menos dividendos?
La respuesta, en la mayoría de los casos, es no.
De hecho, puede ocurrir justo lo contrario: seguir cobrando lo mismo o incluso más.
En este artículo veremos por qué sucede esto y entenderemos uno de los conceptos más importantes de la inversión por dividendos.
Cuando vemos que una empresa ofrece un 3% de rentabilidad por dividendo, ese porcentaje no está calculado sobre el precio que tú pagaste, sino sobre el precio actual de mercado.
La fórmula es muy sencilla:
Rentabilidad por dividendo = Dividendo anual ÷ Precio actual de la acción × 100
Esto significa que la rentabilidad publicada cambia constantemente porque el precio de la acción cambia todos los días.
Imaginemos que compras una acción por 100 €.
La empresa reparte un dividendo anual de 5 €.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Precio de compra | 100 € |
| Dividendo anual | 5 € |
| Rentabilidad inicial | 5% |
Hasta aquí todo parece sencillo.
Ahora imaginemos que pasan unos años.
La empresa continúa pagando exactamente los mismos 5 € por acción, pero el mercado considera que es una compañía mucho más valiosa y su cotización sube hasta 166,67 €.
La situación sería la siguiente:
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Precio actual | 166,67 € |
| Dividendo anual | 5 € |
| Rentabilidad publicada | 3% |
Si únicamente miramos la rentabilidad por dividendo podríamos pensar que estamos cobrando menos.
Pero no es así.
Tú compraste esa acción por 100 €.
Cada año continúas recibiendo 5 €.
Por tanto:
Tu rentabilidad sigue siendo:
5 ÷ 100 = 5%
Para ti no ha cambiado absolutamente nada.
Lo único que ha cambiado es el precio al que otra persona tendría que comprar hoy esa misma acción.
Aquí es donde aparece la verdadera magia de la inversión por dividendos.
Supongamos que la empresa aumenta el dividendo cada pocos años.
| Año | Dividendo | Rentabilidad sobre tu compra |
|---|---|---|
| Compra | 5 € | 5% |
| Año 5 | 6 € | 6% |
| Año 10 | 7,50 € | 7,5% |
| Año 15 | 9 € | 9% |
| Año 20 | 11 € | 11% |
Observa algo importante.
Aunque un nuevo inversor quizá solo obtenga un 3% porque la acción vale mucho más, tú podrías estar cobrando un 11% anual sobre el dinero que invertiste originalmente.
Ese concepto recibe el nombre de Yield on Cost.
El Yield on Cost es la rentabilidad que obtienes sobre el precio que pagaste por tus acciones.
Su fórmula es:
Yield on Cost = Dividendo anual actual ÷ Precio al que compraste la acción × 100
Es una métrica muy útil para comprobar cómo ha evolucionado una inversión a lo largo de los años.
No sirve para valorar si una acción está barata o cara hoy, pero sí para medir cómo ha crecido la capacidad de generar ingresos de tu inversión.
Existen tres situaciones habituales.
Es el caso más habitual.
La empresa sigue pagando el mismo dividendo, pero como el precio aumenta, la rentabilidad publicada disminuye.
Para un accionista antiguo esto suele ser una buena noticia.
También puede suceder que la empresa aumente el dividendo, pero que la acción suba todavía más rápido.
En ese caso la rentabilidad publicada también disminuye.
Sin embargo, el accionista continúa cobrando cada vez más dinero.
Este sí es el escenario negativo.
Si la empresa reduce el dividendo, entonces cobrarás menos dinero y tu Yield on Cost dejará de crecer o incluso disminuirá.
Por eso es tan importante invertir en empresas con negocios sólidos y con un historial de crecimiento sostenible del dividendo.
Muchos inversores observan que una empresa pasa de ofrecer un 5% a un 3% y concluyen que su inversión ha empeorado.
En realidad puede haber ocurrido exactamente lo contrario.
Puede significar que:
Quien invierte para vivir de los dividendos no solo observa cuánto ofrece una acción hoy.
También analiza:
El objetivo no es comprar la acción con la rentabilidad más alta, sino construir una cartera capaz de generar cada vez más ingresos.
La rentabilidad por dividendo que aparece en las páginas financieras está calculada utilizando el precio actual de la acción.
Eso no significa que tú vayas a cobrar menos.
Si la empresa mantiene o aumenta el dividendo, puedes seguir recibiendo la misma cantidad de dinero o incluso más, aunque la rentabilidad publicada haya bajado.
Por eso, uno de los conceptos más importantes para un inversor por dividendos es el Yield on Cost.
Con el paso de los años, una buena empresa puede transformar una rentabilidad inicial del 4% o del 5% en un rendimiento de dos cifras sobre el capital invertido.
Y ahí reside una de las mayores fortalezas de la inversión por dividendos: el tiempo convierte una buena compra en una fuente creciente de ingresos pasivos.